La cloración salina es un método de tratamiento de piscinas mediante el cual los cloruros presentes en el agua se convierten en cloro puro gracias a un proceso electrolítico. El agua dulce no contiene la cantidad suficiente de cloruros necesarios para provocar la reacción, por lo que lo aumentamos añadiendo sal común a la piscina. Es esta sal, la que reacciona al pasar por la célula electrolítica, generando el efecto desinfectante que necesitamos para mantener limpia y transparente la piscina.

A continuación, vamos a desgranar las cinco principales ventajas de la cloración salina:

Desinfección

La cloración salina genera en la piscina de su hotel un poder desinfectante más puro que el del cloro químico ya que no contiene derivados ni conservantes y se disuelve en el agua a un ritmo constante y preciso, por lo que ejecuta la función de desinfección de una forma más eficaz.

El proceso que se produce en la cloración salina provoca una alta concentración de cloro en la célula, que es lo que elimina todos los elementos contaminantes, incluidos los provenientes de lociones corporales o las cloraminas, que son los que el cloro tradicional no puede eliminar.

La cloración salina también provoca otro proceso desinfectante a través del fuerte campo eléctrico que existe en la célula y que unido al que hemos comentado con anterioridad provoca que el nivel de desinfección de la piscina de su hotel sea excepcional.

Salud

La piscina de su hotel precisa que todos los elementos con los que se trate, tanto para la desinfección como para la claridad del agua, sean lo más saludables posibles.

Es ahí donde más incide la cloración salina, ya que funciona como una solución isotónica que aporta muchos beneficios a la piel y los ojos de los clientes: la piel no se deshidrata, el cabello no se reseca, la necesidad de ducharse y quitarse el olor no se produce y con los ojos evita las irritaciones y que se pongan rojos, por lo que pueden abrirse bajo agua sin ningún problema.

Todo ello ayuda a que la experiencia de baño en piscinas, con cloración salina, sea mucho más agradable para los huéspedes del hotel.

Ahorro

El mantenimiento que requiere la piscina de un hotel es continuo y caro, hasta hace poco, ya que la compra de los cloros químicos, su almacenamiento y su manipulación suponía un desembolso continuo.

Con la cloración salina ese coste es prácticamente nulo, ya que se limita al consumo de electricidad necesario para generar el efecto de cloración y a la sal que hay que echar, al principio de cada temporada. Por otro lado, la instalación de los cloradores salinos en la piscina de un hotel no requiere de obra civil y su montaje se produce en horas.

Cuidado del medioambiente

La cloración salina se desarrolla gracias a un proceso natural, donde el cloro se genera y transforma por una reacción química al aplicar la electricidad a la sal.

Por tanto, cuando se utiliza en la piscina un tratamiento de cloración salina se está evitando utilizar cloros químicos, conservantes o estabilizantes, por lo que se evita la emisión de CO2, además de todo lo que contamina el envasar y transportar cloros químicos.

Seguridad para los trabajadores

La cloración salina no necesita ningún producto químico para desarrollar su función, ya que es un proceso natural provocado por electricidad y sal. Es por ello por lo que se elimina la manipulación de todos los productos químicos, evitando problemas de seguridad tanto por la manipulación como por los olores que se producen en el local de la depuradora, consiguiendo un entorno de trabajo libre de peligros.

Fuente del artículo: https://tecnohotelnews.com/